Insomnio, Depresión, Ansiedad, TDAH, Retraso madurativo, Agresividad e Irritabilidad, Estrés postraumático.

Pueden haber muchos motivos para que quieras conocer el Neurofeedback y su efectividad en estos y otros casos. Trabajamos de manera conjunta con psicólogos expertos en cada ámbito para abordar tu problema de manera segura y eficaz.

Mapeo cerebral (QEEG)

 

El electroencefalograma es el registro de la actividad cerebral medida a través de unos sensores colocados en el cuero cabelludo y permite a los neurólogos y neurofisiólogos conocer la existencia de ondas anómalas o activida epiléptica con la simple inspección visual.

La diferencia con el QEEG es que en este caso el registro eléctrico se procesa mediante un análisis exhaustivo y la comparación con una base de datos estandarizada que nos permite conocer cuáles son los parámetros fuera de la normalidad que pueden estar causando los síntomas clínicos.

Esta prueba nos permite decidir sobre el abordaje terapéutico óptimo para cada paciente y las redes neurológicas que queremos entrenar de manera precisa.

¿Cómo funciona el Neurofeedback?
De acuerdo a los resultados obtenidos mediante el mapeo cerebral y el aspecto que se quiera mejorar se crea un protocolo personalizado con los puntos exactos que se deben trabajar y cómo.
Los sensores colocados en la cabeza del paciente recogen la actividad de las zonas a tratar y seleccionan los valores que queremos entrenar. Cuando dichos valores se aproximan a la normalidad, el programa nos informa de que estamos trabajando correctamente al permitirnos ver una película, jugar a un videojuego u oir la musica. Ese feedback selectivo nos va guiando hasta un estado mas regulado de nuestra actividad cerebral y sesión tras sesión podemos ir observando la mejoría de los síntomas.
Estimulación no invasiva

El neurofeedback no es la única terapia que nos permite modificar la actividad eléctrica del cerebro. Hay determinadas patologías o tipologías de pacientes que se benefician más de esta terapia que se basa en la activación de forma externa de las redes neurológicas circundantes a un estimulador localizado en el cuero cabelludo.

Esta terapia es indolora y a diferencia del neurofeedback, no necesita de la colaboración y motivación del paciente por lo que se ha demostrado muy efectiva en casos de TGD, autismo y retrasos madurativos severos.

Colaboraciones

En muchos casos recomendamos terapia psicológica de  manera paralela o posterior a la terapia por Neurofeedback, pues aunque el cerebro tienda a regularse con esta técnica,  si el problema de base es emocional es conveniente examinar a fondo la causa que ha sustentado esta desrregulación.

Colaboramos con varios psicólogos expertos en distintos tipos de tratamiento y áreas, como son: EMDR, Mindfullnes, Terapia familiar, Coaching, Adopción, Trastorno del vínculo, Estrés postraumático, Trauma severo, Trastornos de personalidad, Trastorno límite...

Si en algún caso se cree necesario y conveniente la colaboración con uno de estos profesionales (o uno de su elección) para trabajo emocional (o familiar) y el paciente se niega a recibir dicha ayuda podemos determinar no hacer la intervención al no darse las condiciones necesarias para garantizar un mínimo de éxito en el resultado.

En todos los casos además contamos con el apoyo del experto Adrián Gaitán que realiza todos nuestros informes diagnósticos a través de QEEG.